| LA REFORMA DE TANYA ARTURO ARIAS-POLO El Nuevo Herald CON 'TANYA, EN ESTE PUEBLO', LA ROCKERA CUBANA BUSCA RETOMAR SU CARRERA EN LA ISLA, CON EL BALANCE DE LO VIVIDO EN SUS OCHO AÑOS EN MIAMI ''No quise volver a cantar hasta que no tuviera un buen disco que ofrecer'', dice la rockera Tanya a pocas horas de su presentación en el restaurante Hoy como ayer. ``Durante mucho tiempo me invitaron a cantar en algunos lugares, pero como al final siempre me pedían mis discos, preferí retirarme y buscar la manera de grabar''. Este viernes por la noche, la intérprete estará respaldada por Michael Fragoso (piano), William Méndez (guitarra), Rodrigo Cárdenas (bajo) y ''Coqui'' (batería), un cuarteto que la acompañará en los temas de Tanya, en este pueblo (Bichito de la Cueva Rec.), su primera producción discográfica en Miami. Cuando tomó la decisión de no presentarse más en público ''hasta que no tuviera algo nuevo que ofrecer'', la cantante cubana recuerda que se sintió libre de compromisos y pudo dedicarse a componer sin presiones. ''Preparé un álbum de canciones románticas que estuve a punto de grabar para una firma venezolana, pero finalmente el proyecto se frustró'', recuerda. ''Al poco tiempo, rescaté algunas y agregué otras de corte social para lograr el balance que buscaba''. Con el nuevo material, la cantautora tocó puertas hasta que encontró inversionistas privados que impulsaron la propuesta. ''Los grandes sellos discográficos sólo quieren firmar a una bebé'', dice tajante, y luego cuenta que durante un año escribió sus arreglos, armó una banda de primera y se internó en el estudio del compositor Vicente Rojas. El resultado final fue Tanya, En este pueblo, una selección de 10 temas donde canta al amor y ataca los ''ciertos demonios'' que entorpecen la felicidad de la gente común, tal como lo hacía en la década de los años 90, cuando abarrotaba los teatros habaneros y era aclamada en los festivales de la OTI. Al hacer un balance de los ocho años que lleva residiendo en Miami, la artista reconoce que se ha nutrido de todas las tendencias musicales que se escuchan aquí, algo que se refleja en sus letras directas y el la frescura de sus arreglos. ¿Por qué hizo un giro inesperado a la canción protesta en pleno siglo XXI? ''Nunca me he considerado una cantautora social ni mucho menos'', subraya, ''pero es muy fácil ver las injusticias sin decir nada''. En La reforma, el tema más fuerte de la entrega, Tanya arremete contra la persecución desenfrenada de ilegales y arranca la máscara de aquellos puristas que olvidaron el origen multiétnico de este país. Para probar su rechazo a las etiquetas, alude a Soldado, El desierto y el mar y Devuélveme la vida, tres bellísimos temas románticos, a la tierna confesión de Gracias por..., y llama la atención sobre Y esta soledad, donde aborda los conflictos entre parejas. Sin embargo, cuando escribió En este pueblo, la cantante no niega que desde hacía tiempo necesitaba expresar su inconformidad ante la inercia de mucha gente; un sentimiento similar al experimentado al concebir Muñequita de porcelana, donde se refiere a la pérdida de los valores familiares, y Mil peleas, crítica voraz a la carrera deshumanizada por alcanzar el sueño americano. Ese hombre está loco, tema obligado en todas sus presentaciones, es el himno de batalla que cierra el CD. La deuda eterna de la cantautora con la generación que la puso en la cima. ``Le hice muy pocos cambios al arreglo original, pero tenía que incluirla porque siempre me la piden. Es la canción que me identifica desde mi época en el grupo Monte de Espuma''.• |